VUELVE LA "MUÑECA"

La sanfrancisqueña Candela Giménez vuelve esta noche a los combates tras un tiempo de inactividad. Será en Morteros y por categoría "Gallo" hasta 55 kilos. La "Muñeca Brava" cambió de entrenador y sigue peleando por su sueño de ser profesional.

Era agosto de 2017 cuando llegó el dato a nuestra redacción: "Hay una chica muy joven que empezó boxeo en el Club San Martín y tiene mucho talento". Allá nos fuimos y lo comprobamos. Fue la primera nota mano a mano con Candela y aquél día decidimos titular nuestra tapa con un "Muñeca Brava".

Nació su carrera, nació su apodo. Su familia, sus entrenadores y el mundo del boxeo la apodó como LA VOZ DE SAN JUSTO propuso y hoy, en la actualidad, su indumentaria personal exhibe ese "Muñeca Brava" con mucho orgullo.

Son tres intensos años de entrenamiento. Lamentablemente el ambiente, demasiado machista, no brinda muchas posibilidades para mostrarse, sin embargo, ya son 10 las peleas oficiales amateurs que Giménez a logrado hacer en su corta carrera y siempre con resultados muy positivos.

Candela cambió de entrenador y se ausentó del ring unos meses. Con solo 21 años, buscó una mejor preparación y así, seguir el camino del esfuerzo, soñando algún día con se profesional y llegar a la "Elite" del boxeo argentino.

Su regreso a los combates será esta noche, desde las 22.30 en Morteros, donde el "ring" se teñirá de rosa. Antes de su nueva presentación, "Cande" pasó por este diario y habló de todo.

¿Hubo un intervalo en tu carrera?

-Hace unos meses que no peleo, pero nunca dejé de entrenar. Cambiamos de entrenador y estamos buscando nuevos desafíos. Ojalá nos vaya bien porque estamos con mucha ilusión y soy muy chica todavía.

-Tu carrera ya lleva tres años...

-Sí, recuerdo cuando hicimos la primera nota y me pusieron "Muñeca Brava", me encantó el apodo y me quedó, todos empezaron a decirme así, eso me dio muchas ganas de esforzarme mucho, ahí empezó todo.

 "No hay muchas peleas de mujeres, es difícil ir creciendo, pero tengo ganas y tengo con qué lograrlo", asegura Candela sobre un ambiente todavía con mote de machista.

-¿Sentís que fuiste creciendo?

-Pasaron varios entrenadores, cambié mucho, fui aprendiendo, ya tuve varias peleas, con todos fui aprendiendo cosas nuevas, creo que estoy mejor, mucho mejor, ya con otra cabeza.

-¿A qué le llamas otra cabeza?

-Me costaba subir y tener confianza en mí. No confiaba en nadie, me hablaban poco, me sentía incómoda, no sé que me pasaba, cuanto más peleas tenes, mejor es, hoy creo que maduré mucho en todas esas cosas.

-¿Qué sabes de tu rival de esta noche?

-No la conozco, es de Morteros, pero no la conozco, no pude estudiarla, pero me siento muy bien, vengo de dos semanas en reposo, agarre paperas, pero acepté igual la pelea, quiero volver urgente al ring.

-¿Qué balance haces hasta ahora de tus 10 primeras peleas?

-Empecé en una categoría que no era la mía, tenía todas rivales más altas, ahora estoy en una nueva categoría, me siento cómoda, hice muy lindas peleas, pero lógicamente tenía que ir aprendiendo y encontrando mi lugar, bueno, hoy creo que lo hice.

-Contanos cómo se dio este cambio de entrenador...

-Estaba entrenando en Devoto y cambiamos, tuve mí última pelea con Bronzone y ahora estoy con Víctor Hugo Castro, voy dos veces por semana a Morteros, estamos haciendo un lindo trabajo, los otros días entreno acá en San Francisco en el gimnasio Municipal, con Ruffino y Montenegro que me hace guanteo, siento que cambié mucho, cada gimnasio es distinto, la verdad es que estoy muy feliz con este nuevo proceso.

-¿Cuáles son tus objetivos?

-Estoy muy bien ahora, me dijeron en Morteros que voy a tener muchas peleas, eso necesito, quiero pelear seguido y seguir creciendo, tengo el sueño de ser profesional, soy muy chica y quiero llegar muy lejos, la verdad es que tengo muchos sueños con el boxeo, espero cumplirlos.

-¿Te acompaña mucha gente?

- Mí papá siempre está conmigo, me lleva a todos lados, mí abuelo, que es grande y va a todas las peleas, mí mamá, mí hermana, mí ahijado, mí padrino que me prestaba el auto para ir a entrenar cuando no teníamos en que movernos, la verdad es que la familia está siempre a mí lado, a ellos muchas gracias.

 

 




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